jueves, diciembre 31, 2009

Cristobal se fué



Si terminé el año viajando como me lo propuse, pero no fue como lo tenía planeado... tuve que tomar dos aviones para acompañar en su partida final a mi hermano Cristobal.

No alcancé a verlo con vida, pero si nos despedimos vía celular y le ayudé a no tener miedo en su etapa final. Quiero escribir mucho acerca de él pero no puedo aún. Cuando sabes que no volverás más a ver a tu hermano (tu carnal pegalón, tú compañero de viaje desde la infancia), créelo, hasta las letras duelen:

Es un dolor biológico (duele el cuerpo)
Es un dolor psicológico (duele la personalidad)
Es un dolor social (duele la sociedad y su forma de ser)
Es un dolor familiar (nos duele el dolor de otros)
Es un dolor espiritual (duele el alma)

En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y especialmente el futuro.
Toda la vida, en su conjunto, duele.

miércoles, noviembre 18, 2009

Naufragios como remedio

 De Alejandro Paez

Ella piensa que
después del naufragio principal cada uno de los siguientes la acerca más a la orilla.
Y convencida de sí,
huye de cualquier señal que la conduzca a enterarse de que, uno a uno, los naufragios subsiguientes la han mandado más adentro en el mar.

Ella cree
que es posible escapar del sino de los abandonados si recurre a la vieja fórmula de los piratas: beber; ganarse la comida del día y beberse la noche con ron; dejarlo todo por un rato y a la mañana retomar las tareas del Sísifo interior: hundir su barco, el siguiente.

Ella no
tiene cabeza para reparar mastines y velas. Mejor hace de las astillas su esperanza, porque se ha vuelto especialista en construir, de los restos de cada hundimiento, un nuevo velero que la lleve a otro naufragio.
Y confía en que ese que viene la arrime a tierra, y no: la conduce mar adentro.

Mar adentro, para mi fortuna –y no sé si la de ella–, naufrago yo.


La primera vez que se le vio naufragar, flotaba abrazada de un amarre de cajas, cada una marcada así: “Frágil”. Pero no le duraron una tormenta, aunque ella quisiera. Esas cajas, las “Frágil”, no estaban para resistir a alguien; todo lo contrario, eran para garantizar el hundimiento, su hundimiento.

Ella piensa
que es posible sacudir el mar. Cree que cada barco que hunde conmueve las entrañas del Enorme Extraordinario. Deliberadamente instalada en el engaño, cierra los ojos para no contar las astillas que le van quedando, cada vez menos. No se rinde aún frente a las señales que le dicen que muy pronto quedará sin posibilidades de maniobra y vulnerable, mar adentro de su propio corazón.
Y mar adentro, para mi fortuna –y no sé si la de ella–, navego yo.
Mar adentro estamos muchos, los tantos que naufragan. Imposibilitados, nos resignamos a hundirnos; o mandamos luces de bengala (que nadie ve porque nos hemos alejado de la playa); o sacamos fuerzas para rehacer barcos que de inmediato hundimos; o somos de los pocos afortunados que ven a lo lejos una luz oscura: la luz del otro.

(Me hago ilusiones: De sus pómulos obtengo el coraje; de sus alergias, que no conoce, construyo un timón; de su cabello negro rehago un casco, y proa y popa las saco de repetir su nombre. Junto mis astillas con las de ella, restos de incontables naufragios, y me nombro capitán de un barco al que –ella no sabe– ya se ha subido. Piensa que después del naufragio principal cada uno de los siguientes la acerca más a la orilla, y me engaño creyendo que esa orilla soy yo, a pesar de que estoy mar adentro, muy mar adentro, tan mar adentro que se me han acabado las astillas y grito por mi propia salvación.)

Ella cree
que es posible escapar, pero delira: en su fiebre no se da cuenta de que duerme, ahora, en el camarote de un buen capitán de barco que nació en el desierto. Ese capitán soy yo.
Ella es especialista
en los hundimientos, pienso ahora que la veo dormida. Ata y desata amarras y velas. Sube y baja banderines de auxilio y de pirata para causarle desconciertos al mar. Entonces una ola cualquiera le cumple el deseo. Nos hundimos con ella. Nos vamos más adentro en el mar.
Y mar adentro, para mi fortuna –y no sé si la de ella–, yo quiero seguir.

martes, septiembre 29, 2009

San Miguel

Hoy es mi santo... soy Miguel Ángel y me gusta que me digan así. Huizar alguna vez me pintó en una revista: "Miguel, tú eres el Arcángel y yo soy Luzbel" hace bastantes años ya.
Nadie me llamó, nadie me felicitó, hoy es mi santo y nadie se acordó de mi . Supongo que esto es la nostalgia.

lunes, junio 08, 2009

Esta suma debería ser igual a cero


Otra vez aquí, esperando.

Camino de la computadora a la tienda y me revuelco en el sillón en el que leo. Acaricio a los perros y los saco a pasear si me miran a los ojos. La sandía en el vaso de agua fresca me sonríe y dejo que me seduzca. En el departamento de arriba tienen fiesta desde que inició la epidemia de influenza. Me fumo un cigarro.

Ya le di dos vueltas a los periódicos. Ya vi que en la tele anunciaron tres refritos, cuatro churros y el noticiero, que es como todo lo anterior pero más decepcionante. El libro que abrí es el mismo de ayer, páginas antes. Apagué el celular pero no pude resistir: volví a encenderlo.
No creo que llamen, que me lancen piedritas en el vidrio o que me visiten sin avisar. Pero lo espero. La lata de la Coca de dieta que me tomé ayer me observa desde hace rato dar vueltas en la silla, y sin hacer un gesto se lamenta más que yo por esta penumbra. Escribo una palabra y me pongo alegre porque tengo con quien platicar. Las palabras tienen forma de mujer, no importa si empiezan con te, con eme, con zeta o con erre. Imprimo esa palabra al centro de una página en blanco para escuchar un ruido diferente al mío, que mis dos cachorros saben cuándo estar callados. Me alegro también porque un cerillo nuevo se enciende con la punta roja de mi cigarro. Deposito cerillos en el cenicero como sin darme cuenta para que suceda. Y sucede. Y lo aprecio.

El amor tendría que sumar menos de dos. El amor debería ser cualquier cosa, menos la espera. El amor es todo lo que hace daño.

Escojo fruta y se pudre mientras pienso en ti. Tengo en el refri sólo pan, salchichas y mostaza porque pienso en ti. Voy a mi oficina porque pienso en ti y si ya no quiero estar allí, también. Porque te pienso me despierto en la mañana y me visto; me arreglo la barba y respiro; tomo un taxi o mi auto y observo por la ventana porque estarás por allí si estos lentes de fondo de botella no me fallan. Esperas el metro; eres la chica que toma el teléfono público y la que me hará sonar el celular. Llegas en cada correo electrónico, eres el único spam que aprecio y la primera foto que se carga en internet.

Vuelvo a casa porque pienso en ti. Pido una pizza y quiebro unas nueces porque pienso en ti. Pongo palomitas en el microondas porque tu nombre suena en la matraca de maíces reventando. Cierro la puerta despacio para no despertarte porque habrás llegado cuando no estoy. Pero no. No llegaste. Miento: tampoco lo espero.Entonces pienso en ti y agarro fuerzas otra vez para volver al sillón en el que leo, a la computadora, a la tienda, a la tele que es boba, al mismo libro de ayer, a los periódicos, a mi vida que es una rutina porque le da método a la espera.

La suma del amor debería ser igual a cero, pero no lo es.

No me llames. No vengas. No pienses, como lo hago yo. No vivas, no respires, no me invoques. No sientas, no sufras, no rías. Quédate quieta: deja que se nos haga tarde este día (como ayer y antier y los días previos). Deja que pase una semana, dos. Y luego los meses. Que se vayan los años.La suma de los recuerdos debería ser igual al olvido. Pero no.


AP

miércoles, junio 03, 2009

UNAM


Es mas que un equipo de futbol, que un salon de clases, que una estadistica que la coloca dentro de las primeras 40 universidades del orbe, la UNAM es territorio libre donde el conocimiento permea en el aire inundandolo todo, es de y para los mexicanos, para cualquier ciudadano del mundo, ser de la UNAM es mantener una actitud crítica, humanista, constructiva ante la vida, la UNAM fue y sigue siendo mi casa, la UNAM lo es todo...

PUM...PUM...PUM...PUMAS


Once hombres como fieras, corriendo, dejando el alma en los tachones, sudando el azul y oro en el corazón... Gracias onceava Puma, su satisfacción es la mía...

sábado, mayo 23, 2009

La casualidad de mi vida




"Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta.
Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande.
Y eso que las he tenido de muchas clases.
Podría contar mi vida uniendo casualidades".


Ana en "Los Amantes del circulo polar"

jueves, mayo 21, 2009

La muerte y el poeta

Cuando un poeta muere
Los serafines en los cielos lloran
visten de luto las nubes
las estrellas se guardan
y en la tierra nos quedamos solos,
huerfanos
tristes,
sin Dios
y sin Diablo


Pd. Maestro Benedetti, buen regreso a casa... vos lo dijiste "Después de todo, la muerte es solo un síntoma de que hubo vida". Hoy ya no estás, pero el dolor nos lo dejaste completo para los que seguimos aquí, al igual que tus poemas. Por eso me atrevo a trasncribirte, porque ella se me escapa como agua entre las manos y sólo vos poeta, con vuestros hechizos de sangre y palabras, puedes salvarme...

Esto es para vos...


No te salves


"No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil al borde del camino
y te salvas
entonces no te quedes conmigo".

martes, abril 28, 2009

Porque sueño....


A ti,
la Dama,
la audaz melancolia que con grito solitario
hiendes mis carnes ofreciendolas al tedio,
tú que atormentas mis noches
cuando no sé qué camino de mi vida tomar,
te he pagado cien veces mi deuda.
De las brasas del ensueño sólo me quedan
las cenizas de una sombra de la mentira
que tu misma me habías obligado a oir.
Y la blanca plenitud no era como el viejo interludio,
y sí una morena de finos tobillos que me clavó la pena
de un pecho punzante en el que creí,
y que no me dejó más que el remordimiento
de haber visto nacer la luz sobre mi soledad.

E iré a descansar, con la cabeza entre dos palabras,
en el valle de los avasallados.


Fragmento de L'avalé des avales de Réjean Ducharme


viernes, abril 24, 2009

Porque sueño, yo no lo estoy...


Porque sueño, yo no lo estoy,
porque sueño, sueño,
porque me abandono
por las noches a mis sueños,
antes de que me deje el día.

Porque no amo,
porque me asusta amar,
ya no sueño, ya no sueño.
Ya no sueño, ya no sueño,
ya no sueño, ya no sueño.

miércoles, abril 22, 2009

Magia


Definición:

De a cuerdo a wikipedia: son las
artes, conocimientos y prácticas con que se pretende producir resultados contrarios a las leyes naturales conocidas, valiéndose de ciertos actos o palabras, o bien con la intervención de seres fantásticos.

El diccionario Ibalpe que me heredó Rosa María, cita: f. Ciencia de hacer cosas extraordianarias. Hechizo.

Yo escucho esta palabra y me transporto al territorio fantástico de los Hindúes, Chinos, Griegos Romanos, la Edad Media, Egipto, Hermes Trimegisto y Merlin... pero tambien estas referencias me llevan de la mano hasta vos , que a pesar de no estar en los libros, eres quien altera mi energia original produciendo resultados extraordianrios...


Vos sos
magia
Porque
habitas
en esa sustancia
a base de fuego
y luz
que hay en mi corazón

Ven
acércate
puedes ver
a través de mi carne
ese rayo violeta
con esquirlas de fuego:
no quema
puedes
olerlo
tocarlo
(mete tu mano)
y si le soplas
brillará
e
iluminará
el mundo
intensamente
como El Rey Sol


jueves, abril 09, 2009

Rento mi vida amueblada mientras regresas

De Alejandro Paez

Bloqueé mi página en Facebook porque no me voy a aprender el password tan fácilmente, como quieren, y lo cambié a diario hasta que alguien sin rostro me notificó que estoy fuera. Me siento tan débil que si una hoja hace ruido al caer, olvidaré las claves de acceso al administrador de mi blog y al de cuatro sitios; a mis tres correos obligatorios, a los cuatro contadores de hits que verifico, a los 10 diarios online que debo leer por la mañana. No recuerdo los pins de mis tarjetas de débito y voy en persona al banco para proveerme de efectivo. Colapsé cuando me pidieron el número de empleado en el periódico en el que trabajo, y respondí con un gruñido cuando me detuvo una patrulla y un agente preguntó por la tarjeta de circulación. Renuncié a la licencia de conducir.

Me senté a escuchar a Bach y recordé que un borracho golpeó mi chelo y debo pagar una millonada por repararlo. La lavadora automática silva canciones chinas cuando termina un ciclo de secado. Si hay un apagón, el no-break de mi computadora brinca en pitidos que me hacen pensar en las voces de los que llaman a la Compañía de Luz y Fuerza para exigir que les devuelvan una parte de sus vidas.

El clip del Word de Microsoft me tiene hasta la madre con su ceja levantada. La risa del dependiente-lleno-de-espinillas en la papelería me ha dejado sin cartucho de tinta para la impresora. Los controles del Wii están descargados justo cuando quiero usar el Wii Fit. El iPhone es mi único consuelo a pesar de que me molesta su autosuficiencia. No junto las estampillas de descuento de Starbucks, Subway o Pizza Hut y me gano la burla de sus empleados. No soy invitado especial deCinemex. No me persigno frente a una iglesia. No repito la oración que me enseñó mi madre aunque recuerdo los cánticos y hosanna en las alturas, y he aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

No guardo los DVD aunque se rayen. No cambio los CD de mi carro y oigo, entonces, solamente seis. No acomodo los libros en orden alfabético ni por autores ni por temas ni por nada, y no terminé la escuela. Creo en la verdad y aún así miento. Me aferro a lo que me cuelgo en el pecho y si el aria alcanza un infinito cierro los ojos para que se me olvide todo lo anterior.

Me alegro cuando el commendatore me invita al infierno. Me duelen las mujeres que no saben de antemano que soy estéril. Rebuzno porque soy intolerante con mi propia voz.

No piso las rayas de la banqueta. No vuelvo a las cocinas que huelen a pápalo. Río para que el chiste sea obvio. Mimo a mis perros porque soy yo en ellos. No rasco los muebles de rattan porque no soy gato. No consigo conciliar el sueño. No renuncio a imaginar que todavía me quieres. No dejo de pensar en ti un solo día de mi vida, y a veces, cuando el mundo se me viene encima, repito tu nombre porque no es un conjuro y no me salvará.

Rento mi vida amueblada mientras regresas. Me siento en la orilla del banco para ver si me caigo de tu lado. Lloro si una burbuja en la bañera tiene el corte de cabello con el que te conocí, porque me entera de un mundo que no permite soñar.

lunes, abril 06, 2009

La Reina del Mar

Besos furtivos de espuma y marea...

martes, marzo 10, 2009

Aprendiendo de Proust

Jonathan Dayton & Valaire Faris en "Pequeña Miss Sunshine"
Una manera adecuada de recordar a la pequeña Miss Sunshine. Alejandro Bastida, a falta de mi presencia te dejo un vaso lleno de este buen dialogo...
— A veces desearía poder dormir hasta los dieciocho años, saltarme toda esta mierda, el instituto y todo lo demás. Saltármelo todo.—

¿Sabes quien es Marcel Proust?
— ¿Es ese del que enseñas?—

Sí, un escritor francés. Un auténtico fracasado. Nunca tuvo un trabajo, sus amores fueron un desastre, gay... Estuvo veinte años escribiendo
un libro que ya casi nadie lee, pero quizá sea el mejor escritor desde Shakespeare… En fin, él llego al final de su vida, echó la vista atrás y decidió que todos esos años en los que sufrió fueron los mejores de su vida, porque le moldearon. Los años de felicidad… perdidos, no aprendió nada.

Así que, si durmieras hasta los dieciocho... Piensa en todo el sufrimiento que te ibas a perder. ¿El instituto? Son los primeros años de sufrimiento. No vas a encontrar más sufrimiento que ese.

jueves, marzo 05, 2009

martes, febrero 10, 2009

Lección de vida



Venado herido, moribundo, poeta de luz: inhala, exhala... que el Hikuri de tu corazón nos alcance para muchos bluses y boleros de arrabal... no te mueras nunca.

Aqui estoy


Me duele tu rabia
Me duele tu tristeza
Me duele tu enojo
Pero lo que más me duele es tu silencio...
sentir que te escondes de mí
Que estás detrás de tu
"por algo se dan las cosas"
cruelmente decidiendo
dejar esta calle
sin siquiera mirar
quien corre hacia ti
por el retrovisor

¿Necesitabas una excusa para separate de mi?

Contigo puedo subir a la montaña más alta,
ser parte de los tuyos
romper las distancias
Sin ti, me cansa esta casa
Me cansa saltar obstáculos
Me cansa pelearme con tu orgullo
Me cansa golpear la puerta
que ambos queremos que se abra
y que cerraste en mis narices.

No creo en tu confusión, sino en tus frenos
No creo en tu estar bien, sino en tu prisa
No creo en tu odio, sino en tu frustración
No creo en tu conducta, sino en lo que sientes

Me siento como el ciego
del poema de Rafaél de León
"que agita su pañuelo llorando
sin darse cuenta de que el tren hace
rato ya que ha partido"
¡Ven!, ¡Abre!, ¡Habla!, ¡Pelea!
Que aqui estoy

jueves, febrero 05, 2009

Para mi querido Óscar Sartre


Mi querido Óscar Sartre. Perdona que te reciba molestándote ¿recuerdas que te cagaba que te dijera así? esta excusa es mi pretexto para recordar, lo siento. Sabes que te decía así por la Simone de Boeauvoir que vestía medio dark y que sabía te encantaba. Y yo me divertía viendo cómo te esforzabas para lograr su atención. Ah, viaje rápido y sin escalas a los edificios ceceacheros de Azcapo. Fuiste para Linda: El Ché; para Jair y Victor: El Silvio y para mis primos : El Enano Verde... ¡qué va de una cosa a otra!, bola de cabrones todos: para mi siempre fuíste Óscar Isidro Bruno, La Rana René. Mi punto de referencia intelectual, mi maestro, mi brother, mi némesis.

Ni sabio, ni diablo, viejo sí. ¿Qué pasa cuándo Lucifer te pide que le des tormento de Cuauhtémoc? ¿no lo sabes? yo sí. De la lámpara del genio sale un personaje: mochila guerrillera, zapatos de casquillo, boina calada, sonrisa calida y un par de anteojos. Así fue. Ante el Virgilio que deambulaba entre el desamor y la rabia de cambio, llegaste con tu capital de sueños, lecturas y disciplina, para decirle al mundo esta boca es mía. 1-1=0. Vaya par de dos.

Entre fundas de cuero, crisis existenciales, libros, películas y comunicados, se nos dieron los años. Óscar, siempre admiré tu dinamismo, la habilidad para sobrevivir del trío: libros-música-piel. A ti te debo en mucho mi discurso crítico, el haber roto los paradigmas y tabús familiares -que dolían demasiado en esa época-, el ejercicio del cuestionamiento personal, el intento por ser congruente.


Amigo. (uno de mis cinco dedos). No pude evitar revivir la plática nocturna que tuvimos en la parada del CCH, rumbo al metro Aquiles Serdán, cuando el barco hacía agua. Tampoco se me olvidan tus críticas hacia mi grupo de la muerte repleto de incipientes escritores aficionados al Dios Baco, ni lo entusiasmado que te ví en la colonia Anahuac, arreglando la casa. Y qué decir de la foto que me enviaste hace un par de años por correo, con pareja e hija, satisfecho, feliz, realizado. (neta: ¿usas Hugo Boss?). Ay Óscar, ¿ves la paradoja? aprendimos tantas cosas en los libros, escuela, empleo, relaciones interpersonales, en la vida misma, y nos enseñaron muy poco acerca de la muerte.


Siento mucho lo de Feliciano Isidro. Se muy bien lo que representa el tronco que sostiene el resto del árbol. Yo también he experimentado mis pérdidas. Las despedidas son parte de la vida. No te desconcentres. Los autos no son más que eso, máquinas y láminas, pero son como los machos que tienen una debilidad tremenda por mirar el escote de la muerte. Recuerda que habemos muchos alrededor tuyo que esperamos regreses a casa para todos los que te necesitan (amos).


Al final al diablo le salieron alas: voy a pedirle a la anergía creadora que encamine a Don Feliciano al lugar que le corresponde estar de acuerdo a su nivel de evolución. Todo va a estar bien. Lo volverán a encontrar. Es cuestión de tiempo. Tu Charro Negro te lo garantiza.


Yo también te quiero y te doy las gracias por esas horas de infinitos vuelos: fueron fantásticas.


PD. Puedes contar conmigo. Ya lo sabes.


MBL desde donde dicen que nace la Patria.



miércoles, febrero 04, 2009

Acerca de vos


Hay tres cosas que con el paso del tiempo aprendí y que solemos confundir respecto a amar y estas son:



Estar enamorado


Querer


Necesitar


Hace rato recibí un correo frío, impersonal y apócrifo, con recomendaciones generales para terceras personas, para quienes deambulan en los pasillos de la definición de la pasión humana... bien es un bueno texto... pero, ojalá y por lo menos, quien me lo envió me hubiese podido obsequiar dos renglones de su sentir personal.



Resumiendo:



Necesitar es sinónimo de dependencia, es desaparecer al otro para que se haga cargo de las necesidades del primero en cuestión.



Querer implica sentido de pertenencia, es una petición, es tratar de obtener algo para el que quiere.



Estar enamorado no es un sentimiento, es una pasión a la cual se llaga rápidamente, y que también rápidamente desaparece.



Esta es mi aportación:



"Si te quiero, te recorto las alas y te dejo a mi lado para siempre; si te amo disfruto viéndote crecer las las y disfruto viéndote volar"...




"Si yo pudiera elegir cómo sentir a las personas de mi alrededor, eligiria enamorarme con toda la intensidad de la que soy capaz. Eligiría que, mientras esa pasión disminuye, debajo de ella creciera el sentimiento. Eligiría que ni yo ni el otro nos asustaramos de la desaparición de la pasión y que supiéramos enfrentar el cambio de intensidad por profundidad.


Eligiria que ese sentimiento fuera amor y no sólo querer.


Y, finalmente eligiría que se diera la posibilidad de reenamorarme, de vez en cuando, de la persona que amo".





Toc... toc...