jueves, enero 28, 2010

Dos


Dos emperadores están por conocerse y cuando eso ocurra...



Primera señal. Primera.


La primera de ellas me ocurrió el 26 de Diciembre por la noche al éste de los Ángeles, California.

Mi carro se calentó. Como desconozco de mecánica, mejor me orillé. Busqué una gasolinera. Hice un par de llamadas a la aseguradora: sí tenía cubertura, pero no un proveedor en la zona que me auxiliara.

Hablamos con la encargada de la gas y nos dió chance de estar un rato estacionados. Busqué y llamé a mecánicos que se anunciaban en una revista que nos prestaron en un súper muy raro atendido por paisanos mexicanos originarios de Puebla.

A decir verdad, el dueño de éste súper (raro porque era una tiendita en la que igual encuentras muñecas chinas, líquido para frenos, ropa, sodas y unos panes que nunca me comería), nos dijo que iba a estar cabrón conseguir ayuda, que era sábado por la noche, festivo, y que seguramente si alguien me contestaba iba a andar pedo porque a los mecánicos de Los Ángeles les encanta beber cerveza.

La verda estaba preocupado porque mi acompañante tenía que estar de regreso al día siguiente en Tijuana. Caminamos dos cuadras y nos metimos a cenar y pensar en un restaurante. Ahí acordamos lo que haríamos. Teníamos de dos, ella se regresaba en bus a Tijuana y yo dormía en L.A. o ambos nos regresábamos remolcados hasta Chula Vista y de ahí cruzar la frontera en chinga hasta Tijuana.

Salimos, regresamos a la rara tienda de los amigos poblanos, eran casi las 22:00, estaban por cerrar. Me busqué las llaves del carro y no estaban. En vano me tenté los pantalones, las bolsas de la chamarra.

Dejé a Sonia a resguardo en la tienda y regresé corriendo al restaurante. Fui a los baños, busqué en la mesa, pasillos y estacionameinto. A pesar de que la mesera me ayudó a buscar no encontramos nada. No estaban ahí.

De regreso iba pensando en dónde se me pudieron caer. El escenario se me complicaba aún más: carro descompuesto, sin llaves, Sonia apenada y apresurada por regresar y lo peor, en un país donde todo cuesta en dólares.

Llegué al semáforo, oprimí el botón con el que paras el tráfico para cruzar. Por mi derecha se acercó a buen paso un bato. Cruzó junto conmigo la calle. Volví a oprimir el botón para parar el otro semáforo. Cruzamos juntos. Nos iluminó la luz de la gasolinera donde estaba mi carro. Iba cabisbajo, pensativo. Preocupado por éste descuído. En eso, el muchacho me dice:

- mira,me encontré estas llaves- las miro y se las arrebato, estaban golpeadas, como si les hubiese pasado un carro encima. Observé bien el llavero: eran las de mi carro.



Segunda señal. Segunda.


Esto cocurrió ayer Miércoles 27 en Tijuana. Dos de los camiones de la empresa que están a mi cargo los tenía en reparación.

La distribución del producto que vendemos no la podía posponer, así que renté un camión. Después de 7 viajes, estábamos a escasa media hora de que se venciera el plazo para entregar la unidad. Salí a toda prisa rumbo a la arrendadora para ir adelantándo la facturación y entrega. Ahí me alcanzaría el chofer con el carro para entregarlo.

La unidad se demoró porque en la última entrega no había quien descargara. Le tuve que inventar una historia nada creíble a la encargada del negocio. Me miró a los ojos y me dijo: la dueña me tiene prohibido recibir los carros después de la hora acordada, pero bueno, estamos esperando una camioneta que la trae grúa porque nos falló en el Hongo, venía de Mexicali. Mientras la escuchaba, le mandé mensajes telepáticos para que nos esperara. Ok, me dijo, vamos a esperar.

Ups. Le tiré por el radio al chofer para saber su paradero y no me contestaba. Insistí. Me comencé a impacientar. El nextel se me descargó.

Me fuí al estacionamiento. Entré al carro, conecté el cargador, busqué mi celular. No estaba en el tablero, la puerta, el piso ni en los asientos. Tampoco lo traía en el pantalón. No.

Marqué a Lucía, mi asistenete, por el radio y le pedí que me llamara al celular para verificar.
- Me manda al buzón. -me dice muy quitada de la pena - aquí en la oficina tampoco está porque no se escuchó-

Me sentí muy molesto conmigo. Pensé en los números de la familia que conseguí recientemente y que no tengo en mi agenda de papel, en las fotos y lo que me costó el teléfono. Traía el cel en la mano, antes de salir, era lo único que recordaba.

Al rato sonó el Nextel, era Lucía:

-Oiga-, su celular lo encontró un niño, dice que está en donde los mofles, aquí a dos cuadras del trabajo, el niño venía de la escuela y lo encontró tirado frente a la empresa, cuando le marqué por segunda vez me pasó a su mamá ¿Qué hago?.

Le dije qué hacer. El celular lo dejé en el toldo del carro. Por la prisas nunca lo agarré.



¿Y la terecera señal?

sábado, enero 16, 2010

Para no dejarte ir

De AP

¨Hoy te soñaba otra vez. Ibas conmigo por un extraño mercado que a veces era un edificio de departamentos. Yo extendía la mano a los vendedores-vecinos como si fuera un político, aunque sabía que lo más importante eras tú y quería presumirte. Y de repente sentí un disparo en la nuca: te dejé ir cuando me apretabas la mano. Quise jalar aire y tirarme al piso, y en cambio corrí. Gritaba tu nombre hasta que supe que no tenías nombre: me salían piedras de la boca. No sabría decir si tú me dejaste o yo a ti. Lo asumí como un doloroso malentendido. No tenías rostro ni nombre pero cabías en el hueco de mi mano. Eso recuerdo. Así te soñaba hoy, hace unos instantes. Así te sueño de vez en cuando.En un momento de mi sueño (en un espasmo del Alzheimer, será) no te buscaba siquiera. Así debe sentir alguien que se queda mudo, dije. Así sienten, estoy casi seguro, los que caminan con rumbo a la ceguera. Así siento si te sueño, como-te-llames: norte o sur, rabieta, calabacín morado, marimba sin dientes, cabello rojo o negro o gis; piel albina o de chocolate; raíz de ginseng con piernas largas y dedos de hilo que saludan la vida.Ya no recuerdo si te inventé, si alguna vez estuviste o si eres un suspiro de la madrugada. Hoy que te soñé eras viva, y tu piel era la piel de un pescado que se escabulle; eso tampoco me da noticias de ti, ni me dice qué eres. Lo escribo porque alguien me lo ha recomendado. Piensan que así te borrarás de los sueños, aunque yo no sé si eso es realmente lo que quiero. Escribo con prisa porque en cada punto y en cada coma te me borras algo, y no me causa gracia tener más vivo el recuerdo de un dolor de muelas a los seis años, que a ti.Terrible angustia, volver a la computadora a las tres de la mañana con el corazón temblando y sin saber por qué, para qué. Vivo en vela. Dormía cinco horas y luego cuatro, y de tres he pasado a una. Tengo ánimos para comerme el mundo. Tengo fuerza para hacerme bolita como un moco y lanzarme lejos. Tengo suficiente energía como para doblar rieles o arrancar el marco de la puerta del departamento en el que vivo. Quiero decir que no padezco cuando me mantengo tanto tiempo despierto. Sufro porque no sueño: el sueño es la única ventana que me permite acariciar la posibilidad de encontrarte para no dejarte ir, como nos sucedió ayer.Hace varias tardes que mi cabeza cayó sobre mis hombros, como una tortuga que esconde la cabeza en el caparazón. Lo observé desde mi propia cabeza. Ronqué por un segundo. Estaba en el trabajo. Si no fuera porque había gente a los lados, me habría puesto cómodo para esperar y ver cómo llegas en un sueño. Habría intentado descubrir misterios que me urge descubrir. Te habría agarrado fuerte de la mano para que no me dejaras o para no irme. Habría arrancado el cable de la televisión para amarrarme a ti. Te habría abrazado para fundirme contigo, para ser tu piel y tu cabello, o los huesos que no conozco y que veo entre sueños y se van, se esfuman, se diluyen como la luz entre los árboles del Parque México.Esta madrugada velo otra vez. Y porque velo, no vienes entre sueños. Quiero dormir para que vuelvas, toques discretamente la ventana y pidas asilo al hueco de mi mano. Quiero atraparte un dedo, un cabello, la punta de la lengua. Quiero retener tu nombre: esta vez no pienso dejarte ir." .

jueves, enero 14, 2010

Chitacon se convirtió en Luz


La muerte
se aprendió
nuestra acera
el número
de la puerta

15 días
después de Cris
te dieron ganas de irte
Chitacon
Dejando sola a mamá Sofía
al Jose
a tus amados nietos

Y por tus ganas de morirte
Se nos volvió a reventar
el corazón
recien zursido
apenas remendado

Nuevamente
nos acosan
dís locos:
Llanto
dolor
Oraciones
Dios y Ángeles
Velorios y
Crematorios

Tía

ahora
¿quién nos va a decir
que nos quiere con
semitas
pipian
adobo
huitlacoche
memelas
y atole de masa?

Seguramente
la cocina
las especias
las ollas, cacerolas
los platos
las sábanas
la ropa
los pisos
extrañarán
la alquimia de tus manos
la pulcritud
de tu mirada

Seguramente
a Giovani, Jean Poul , Michael
y José Juan
les doleras por siempre
pero mi mamá Sofía
se quedó sola
con un hijo menos
y apenas medio corazón
(la otra mitad se fué contigo)

Yo también te echaré de menos
Chitacon
por ti soy el que miras
¿quién nos va a relatar los por menores
de nuestra infancia?
¿quién va a dibujar en nuestra imaginación
el pueblo mágico en el que creciste cuidando a mi madre
y mis tíos?
¿quién nos va a contar acerca de nahuales
difuntos y ánimas?
¿quién me va a decir?:
"de Dios que sí".

Me alegra saber que
burlaste a tus inútiles huesos
tanta puta enfermedad
e hicíste lo de las luciérnagas:
brillaste de noche
hasta convertirte en luz
después
te salieron alas

jueves, enero 07, 2010

Rosca de Reyes

Hoy volví a escuchar lo de ya hace algunos años en Hermosillo, Sonora, es algo más o menos así, sucedió ayer por la noche en Tijuana, BC.

La escena vuelve a ocurrir en la oficina al momento de partir la Rosca de Reyes. Llegan los muchachos auxiliares de almacén. Se les advierte que al que le salga un Niño Dios de plástico deberá pagar los tamales el 2 de Febrero, día de La Candelaria.

Todo ocurre rápido. Empiezan a pasar a cortar su pedazo de Rosca.

-Me salió el pinche Mono- dice el primero, que es Santiago.

Le recrimino que no es el " pinche Mono" , que es un Niño Dios y que la rosca simboliza la corona que portaban los Reyes Magos, que es sinónimo de Amor Paz y Felicidad. Que la rosca igual es un círculo que quiere decir que el amor y la vida no tiene principio ni final. Que los niñitos que vienen al interior significan el ocultamiento del Niño Jesús por María y José porque Herodes lo mandó matar. Que a quien le salga, simbólicamente deberá hacerse cargo del niño hasta el 2 de febrero para presentarlo en el templo, pero que como nostros no podemos hacer eso terminamos comprando tamales, simplemente para recordarlo...

- A mi también me salió otro mono- dice José Isabel con voz baja
- ¿Pues cuántos monos trae esta chingadera? vocifera Salvador
-Con razón nos invitaron rosca, - comenta Gabriel mientras mastica, apenas se le entiende - para terminar pagándoles sus tamales a los de la oficina.

No cuento hasta diez. Agarro mi pedazo de rosca, lo reviso, no me tocó nada. Me voy a mi lugar. Quiero reir, pero no puedo. Mejor lo escribo.

miércoles, enero 06, 2010

Reyes y Magos

Ando Melancólico, teórico, disléxico, quimérico, esdrújulo.

Recuerdo que el cinco de Enero por la noche no dormíamos mi hermano Ignacio y yo. Todos nos mandaban a dormir temprano y apesar de que rogáramos porque no fuera así, nos íbamos a dormir a regañadientes, pero engañábamos a todos. Nos hacíamos los dormidos y en la oscuridad y el silencio, nos comunicábamos entre literas para bajar de madrugada a la sala, para ver si ya habían venido Los Reyes Magos y estaban nuestros juguetes bajo el árbol.

Simpre nos falló la estrategia de hacernos los dormidos. Bajábamos dos o tres veces y no había nada. Regresábamos a la cama tristes, aveces llorando porque pensábamos que no habían llegado y que esto era porque nos habíamos portado mal. Nunca supimos en realidad qué pasaba pero el caso es que Ignacio me despertaba gritando ¡ya llegaron!, y sí, nunca nos fallaron.


Quizás no nos traían exactamente lo que pedíamos pero en esos momentos no nos acordábamos de la carta, ni de hacer un reclamo siquiera. Íbamos de cama en cama mostrándoles a mis hermanos y papás, lo que nos habían traído. Despertábamos a todos y hacíamos un desmadre a pesar de que toda vía no amanecía, claro y para allá voy, El Cris siempre se hacía sentir: dejen de estar molestando pinches chamacos que no dejan dormir.

A la distancia, esta tradición me parece una crueldad para los padres que deben,(a parte de comprar juguetes cada vez más innecesarios por lo caro y sofisticados) cargar con la cuesta de Enero, pagando el reetiquetado de precios en la canasta básica, predial, tenencia, abonos y letras.

Sin embargo, hoy quiero darle las gracias a Mis Reyes y Magos (Alejandro y Sofía) por habernos hecho sentir amados y procurados cada 5 de Enero por la madrugada.

jueves, diciembre 31, 2009

Cristobal se fué



Si terminé el año viajando como me lo propuse, pero no fue como lo tenía planeado... tuve que tomar dos aviones para acompañar en su partida final a mi hermano Cristobal.

No alcancé a verlo con vida, pero si nos despedimos vía celular y le ayudé a no tener miedo en su etapa final. Quiero escribir mucho acerca de él pero no puedo aún. Cuando sabes que no volverás más a ver a tu hermano (tu carnal pegalón, tú compañero de viaje desde la infancia), créelo, hasta las letras duelen:

Es un dolor biológico (duele el cuerpo)
Es un dolor psicológico (duele la personalidad)
Es un dolor social (duele la sociedad y su forma de ser)
Es un dolor familiar (nos duele el dolor de otros)
Es un dolor espiritual (duele el alma)

En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y especialmente el futuro.
Toda la vida, en su conjunto, duele.

miércoles, noviembre 18, 2009

Naufragios como remedio

 De Alejandro Paez

Ella piensa que
después del naufragio principal cada uno de los siguientes la acerca más a la orilla.
Y convencida de sí,
huye de cualquier señal que la conduzca a enterarse de que, uno a uno, los naufragios subsiguientes la han mandado más adentro en el mar.

Ella cree
que es posible escapar del sino de los abandonados si recurre a la vieja fórmula de los piratas: beber; ganarse la comida del día y beberse la noche con ron; dejarlo todo por un rato y a la mañana retomar las tareas del Sísifo interior: hundir su barco, el siguiente.

Ella no
tiene cabeza para reparar mastines y velas. Mejor hace de las astillas su esperanza, porque se ha vuelto especialista en construir, de los restos de cada hundimiento, un nuevo velero que la lleve a otro naufragio.
Y confía en que ese que viene la arrime a tierra, y no: la conduce mar adentro.

Mar adentro, para mi fortuna –y no sé si la de ella–, naufrago yo.


La primera vez que se le vio naufragar, flotaba abrazada de un amarre de cajas, cada una marcada así: “Frágil”. Pero no le duraron una tormenta, aunque ella quisiera. Esas cajas, las “Frágil”, no estaban para resistir a alguien; todo lo contrario, eran para garantizar el hundimiento, su hundimiento.

Ella piensa
que es posible sacudir el mar. Cree que cada barco que hunde conmueve las entrañas del Enorme Extraordinario. Deliberadamente instalada en el engaño, cierra los ojos para no contar las astillas que le van quedando, cada vez menos. No se rinde aún frente a las señales que le dicen que muy pronto quedará sin posibilidades de maniobra y vulnerable, mar adentro de su propio corazón.
Y mar adentro, para mi fortuna –y no sé si la de ella–, navego yo.
Mar adentro estamos muchos, los tantos que naufragan. Imposibilitados, nos resignamos a hundirnos; o mandamos luces de bengala (que nadie ve porque nos hemos alejado de la playa); o sacamos fuerzas para rehacer barcos que de inmediato hundimos; o somos de los pocos afortunados que ven a lo lejos una luz oscura: la luz del otro.

(Me hago ilusiones: De sus pómulos obtengo el coraje; de sus alergias, que no conoce, construyo un timón; de su cabello negro rehago un casco, y proa y popa las saco de repetir su nombre. Junto mis astillas con las de ella, restos de incontables naufragios, y me nombro capitán de un barco al que –ella no sabe– ya se ha subido. Piensa que después del naufragio principal cada uno de los siguientes la acerca más a la orilla, y me engaño creyendo que esa orilla soy yo, a pesar de que estoy mar adentro, muy mar adentro, tan mar adentro que se me han acabado las astillas y grito por mi propia salvación.)

Ella cree
que es posible escapar, pero delira: en su fiebre no se da cuenta de que duerme, ahora, en el camarote de un buen capitán de barco que nació en el desierto. Ese capitán soy yo.
Ella es especialista
en los hundimientos, pienso ahora que la veo dormida. Ata y desata amarras y velas. Sube y baja banderines de auxilio y de pirata para causarle desconciertos al mar. Entonces una ola cualquiera le cumple el deseo. Nos hundimos con ella. Nos vamos más adentro en el mar.
Y mar adentro, para mi fortuna –y no sé si la de ella–, yo quiero seguir.

martes, septiembre 29, 2009

San Miguel

Hoy es mi santo... soy Miguel Ángel y me gusta que me digan así. Huizar alguna vez me pintó en una revista: "Miguel, tú eres el Arcángel y yo soy Luzbel" hace bastantes años ya.
Nadie me llamó, nadie me felicitó, hoy es mi santo y nadie se acordó de mi . Supongo que esto es la nostalgia.

lunes, junio 08, 2009

Esta suma debería ser igual a cero


Otra vez aquí, esperando.

Camino de la computadora a la tienda y me revuelco en el sillón en el que leo. Acaricio a los perros y los saco a pasear si me miran a los ojos. La sandía en el vaso de agua fresca me sonríe y dejo que me seduzca. En el departamento de arriba tienen fiesta desde que inició la epidemia de influenza. Me fumo un cigarro.

Ya le di dos vueltas a los periódicos. Ya vi que en la tele anunciaron tres refritos, cuatro churros y el noticiero, que es como todo lo anterior pero más decepcionante. El libro que abrí es el mismo de ayer, páginas antes. Apagué el celular pero no pude resistir: volví a encenderlo.
No creo que llamen, que me lancen piedritas en el vidrio o que me visiten sin avisar. Pero lo espero. La lata de la Coca de dieta que me tomé ayer me observa desde hace rato dar vueltas en la silla, y sin hacer un gesto se lamenta más que yo por esta penumbra. Escribo una palabra y me pongo alegre porque tengo con quien platicar. Las palabras tienen forma de mujer, no importa si empiezan con te, con eme, con zeta o con erre. Imprimo esa palabra al centro de una página en blanco para escuchar un ruido diferente al mío, que mis dos cachorros saben cuándo estar callados. Me alegro también porque un cerillo nuevo se enciende con la punta roja de mi cigarro. Deposito cerillos en el cenicero como sin darme cuenta para que suceda. Y sucede. Y lo aprecio.

El amor tendría que sumar menos de dos. El amor debería ser cualquier cosa, menos la espera. El amor es todo lo que hace daño.

Escojo fruta y se pudre mientras pienso en ti. Tengo en el refri sólo pan, salchichas y mostaza porque pienso en ti. Voy a mi oficina porque pienso en ti y si ya no quiero estar allí, también. Porque te pienso me despierto en la mañana y me visto; me arreglo la barba y respiro; tomo un taxi o mi auto y observo por la ventana porque estarás por allí si estos lentes de fondo de botella no me fallan. Esperas el metro; eres la chica que toma el teléfono público y la que me hará sonar el celular. Llegas en cada correo electrónico, eres el único spam que aprecio y la primera foto que se carga en internet.

Vuelvo a casa porque pienso en ti. Pido una pizza y quiebro unas nueces porque pienso en ti. Pongo palomitas en el microondas porque tu nombre suena en la matraca de maíces reventando. Cierro la puerta despacio para no despertarte porque habrás llegado cuando no estoy. Pero no. No llegaste. Miento: tampoco lo espero.Entonces pienso en ti y agarro fuerzas otra vez para volver al sillón en el que leo, a la computadora, a la tienda, a la tele que es boba, al mismo libro de ayer, a los periódicos, a mi vida que es una rutina porque le da método a la espera.

La suma del amor debería ser igual a cero, pero no lo es.

No me llames. No vengas. No pienses, como lo hago yo. No vivas, no respires, no me invoques. No sientas, no sufras, no rías. Quédate quieta: deja que se nos haga tarde este día (como ayer y antier y los días previos). Deja que pase una semana, dos. Y luego los meses. Que se vayan los años.La suma de los recuerdos debería ser igual al olvido. Pero no.


AP

miércoles, junio 03, 2009

UNAM


Es mas que un equipo de futbol, que un salon de clases, que una estadistica que la coloca dentro de las primeras 40 universidades del orbe, la UNAM es territorio libre donde el conocimiento permea en el aire inundandolo todo, es de y para los mexicanos, para cualquier ciudadano del mundo, ser de la UNAM es mantener una actitud crítica, humanista, constructiva ante la vida, la UNAM fue y sigue siendo mi casa, la UNAM lo es todo...

PUM...PUM...PUM...PUMAS


Once hombres como fieras, corriendo, dejando el alma en los tachones, sudando el azul y oro en el corazón... Gracias onceava Puma, su satisfacción es la mía...

sábado, mayo 23, 2009

La casualidad de mi vida




"Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta.
Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande.
Y eso que las he tenido de muchas clases.
Podría contar mi vida uniendo casualidades".


Ana en "Los Amantes del circulo polar"

jueves, mayo 21, 2009

La muerte y el poeta

Cuando un poeta muere
Los serafines en los cielos lloran
visten de luto las nubes
las estrellas se guardan
y en la tierra nos quedamos solos,
huerfanos
tristes,
sin Dios
y sin Diablo


Pd. Maestro Benedetti, buen regreso a casa... vos lo dijiste "Después de todo, la muerte es solo un síntoma de que hubo vida". Hoy ya no estás, pero el dolor nos lo dejaste completo para los que seguimos aquí, al igual que tus poemas. Por eso me atrevo a trasncribirte, porque ella se me escapa como agua entre las manos y sólo vos poeta, con vuestros hechizos de sangre y palabras, puedes salvarme...

Esto es para vos...


No te salves


"No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil al borde del camino
y te salvas
entonces no te quedes conmigo".

martes, abril 28, 2009

Porque sueño....


A ti,
la Dama,
la audaz melancolia que con grito solitario
hiendes mis carnes ofreciendolas al tedio,
tú que atormentas mis noches
cuando no sé qué camino de mi vida tomar,
te he pagado cien veces mi deuda.
De las brasas del ensueño sólo me quedan
las cenizas de una sombra de la mentira
que tu misma me habías obligado a oir.
Y la blanca plenitud no era como el viejo interludio,
y sí una morena de finos tobillos que me clavó la pena
de un pecho punzante en el que creí,
y que no me dejó más que el remordimiento
de haber visto nacer la luz sobre mi soledad.

E iré a descansar, con la cabeza entre dos palabras,
en el valle de los avasallados.


Fragmento de L'avalé des avales de Réjean Ducharme


viernes, abril 24, 2009

Porque sueño, yo no lo estoy...


Porque sueño, yo no lo estoy,
porque sueño, sueño,
porque me abandono
por las noches a mis sueños,
antes de que me deje el día.

Porque no amo,
porque me asusta amar,
ya no sueño, ya no sueño.
Ya no sueño, ya no sueño,
ya no sueño, ya no sueño.

miércoles, abril 22, 2009

Magia


Definición:

De a cuerdo a wikipedia: son las
artes, conocimientos y prácticas con que se pretende producir resultados contrarios a las leyes naturales conocidas, valiéndose de ciertos actos o palabras, o bien con la intervención de seres fantásticos.

El diccionario Ibalpe que me heredó Rosa María, cita: f. Ciencia de hacer cosas extraordianarias. Hechizo.

Yo escucho esta palabra y me transporto al territorio fantástico de los Hindúes, Chinos, Griegos Romanos, la Edad Media, Egipto, Hermes Trimegisto y Merlin... pero tambien estas referencias me llevan de la mano hasta vos , que a pesar de no estar en los libros, eres quien altera mi energia original produciendo resultados extraordianrios...


Vos sos
magia
Porque
habitas
en esa sustancia
a base de fuego
y luz
que hay en mi corazón

Ven
acércate
puedes ver
a través de mi carne
ese rayo violeta
con esquirlas de fuego:
no quema
puedes
olerlo
tocarlo
(mete tu mano)
y si le soplas
brillará
e
iluminará
el mundo
intensamente
como El Rey Sol


jueves, abril 09, 2009

Rento mi vida amueblada mientras regresas

De Alejandro Paez

Bloqueé mi página en Facebook porque no me voy a aprender el password tan fácilmente, como quieren, y lo cambié a diario hasta que alguien sin rostro me notificó que estoy fuera. Me siento tan débil que si una hoja hace ruido al caer, olvidaré las claves de acceso al administrador de mi blog y al de cuatro sitios; a mis tres correos obligatorios, a los cuatro contadores de hits que verifico, a los 10 diarios online que debo leer por la mañana. No recuerdo los pins de mis tarjetas de débito y voy en persona al banco para proveerme de efectivo. Colapsé cuando me pidieron el número de empleado en el periódico en el que trabajo, y respondí con un gruñido cuando me detuvo una patrulla y un agente preguntó por la tarjeta de circulación. Renuncié a la licencia de conducir.

Me senté a escuchar a Bach y recordé que un borracho golpeó mi chelo y debo pagar una millonada por repararlo. La lavadora automática silva canciones chinas cuando termina un ciclo de secado. Si hay un apagón, el no-break de mi computadora brinca en pitidos que me hacen pensar en las voces de los que llaman a la Compañía de Luz y Fuerza para exigir que les devuelvan una parte de sus vidas.

El clip del Word de Microsoft me tiene hasta la madre con su ceja levantada. La risa del dependiente-lleno-de-espinillas en la papelería me ha dejado sin cartucho de tinta para la impresora. Los controles del Wii están descargados justo cuando quiero usar el Wii Fit. El iPhone es mi único consuelo a pesar de que me molesta su autosuficiencia. No junto las estampillas de descuento de Starbucks, Subway o Pizza Hut y me gano la burla de sus empleados. No soy invitado especial deCinemex. No me persigno frente a una iglesia. No repito la oración que me enseñó mi madre aunque recuerdo los cánticos y hosanna en las alturas, y he aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

No guardo los DVD aunque se rayen. No cambio los CD de mi carro y oigo, entonces, solamente seis. No acomodo los libros en orden alfabético ni por autores ni por temas ni por nada, y no terminé la escuela. Creo en la verdad y aún así miento. Me aferro a lo que me cuelgo en el pecho y si el aria alcanza un infinito cierro los ojos para que se me olvide todo lo anterior.

Me alegro cuando el commendatore me invita al infierno. Me duelen las mujeres que no saben de antemano que soy estéril. Rebuzno porque soy intolerante con mi propia voz.

No piso las rayas de la banqueta. No vuelvo a las cocinas que huelen a pápalo. Río para que el chiste sea obvio. Mimo a mis perros porque soy yo en ellos. No rasco los muebles de rattan porque no soy gato. No consigo conciliar el sueño. No renuncio a imaginar que todavía me quieres. No dejo de pensar en ti un solo día de mi vida, y a veces, cuando el mundo se me viene encima, repito tu nombre porque no es un conjuro y no me salvará.

Rento mi vida amueblada mientras regresas. Me siento en la orilla del banco para ver si me caigo de tu lado. Lloro si una burbuja en la bañera tiene el corte de cabello con el que te conocí, porque me entera de un mundo que no permite soñar.

lunes, abril 06, 2009

La Reina del Mar

Besos furtivos de espuma y marea...

martes, marzo 10, 2009

Aprendiendo de Proust

Jonathan Dayton & Valaire Faris en "Pequeña Miss Sunshine"
Una manera adecuada de recordar a la pequeña Miss Sunshine. Alejandro Bastida, a falta de mi presencia te dejo un vaso lleno de este buen dialogo...
— A veces desearía poder dormir hasta los dieciocho años, saltarme toda esta mierda, el instituto y todo lo demás. Saltármelo todo.—

¿Sabes quien es Marcel Proust?
— ¿Es ese del que enseñas?—

Sí, un escritor francés. Un auténtico fracasado. Nunca tuvo un trabajo, sus amores fueron un desastre, gay... Estuvo veinte años escribiendo
un libro que ya casi nadie lee, pero quizá sea el mejor escritor desde Shakespeare… En fin, él llego al final de su vida, echó la vista atrás y decidió que todos esos años en los que sufrió fueron los mejores de su vida, porque le moldearon. Los años de felicidad… perdidos, no aprendió nada.

Así que, si durmieras hasta los dieciocho... Piensa en todo el sufrimiento que te ibas a perder. ¿El instituto? Son los primeros años de sufrimiento. No vas a encontrar más sufrimiento que ese.